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domingo, 28 de agosto de 2011

¿Cómo descansar el Domingo?


Hablamos en el blog anterior del principal propósito del domingo: "saborear y contemplar, participando de la divinidad, la misma resurrección de Cristo y la propia" Pero no impide otros motivos que se le subordinen. El domingo es también para que descansemos de todos los trabajos de la semana. Esto significa como ya habíamos mencionado, la reunión de toda la familia en cuanto sea posible. Hoy, en las grandes ciudades, hemos reducido la familia a la llamada “familia nuclear”: el matrimonio con sus hijos y basta. Y estamos perdiendo las grandes riquezas de la familia patriarcal: abuelos, tíos, primos, etc.. Hemos relegado a los viejos a un rincón de la casa reservado para “los tiliches inútiles”, objetos usados e inservibles. Estamos renunciando a verdaderas bibliotecas del saber de la experiencia y del verdadero afecto, de que tanta falta tenemos el día de hoy.  Por ser el domingo el día de la Asamblea de los resucitados, debemos empezar por la “asamblea” de nuestra propia familia, y por qué no, de nuestros amigos más cercanos. Es el día de la fiesta. Aquí entra el juego que nos relaja, y por supuesto también el deporte, el paseo, las visitas, el arte, la lectura, la música, etc.. En otro orden de cosas, es también el día en que nos tocan a la puerta los necesitados, ¿por qué no ayudarlos especialmente? Anteriormente los papás daban “la raya” dominical a sus hijos, ¿por qué no hacerlo con el necesitado que toca a nuestra puerta? Cristo nos premiará también si visitamos a nuestros enfermos, encarcelados, necesitados de cualquier ayuda, tanto económica como espiritual. El Domingo es el día más apropiado para hacerlo.

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