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viernes, 15 de julio de 2011

¿Se vale la inseminación artificial?

Según la Moral católica no se prohibe el uso de algunos medios artificiales destinados únicamente a facilitar el acto natural generacional o a procurar la realización del propio fin de tal acto normalmente hecho. Se entiende por inseminación artificial la transferencia del semen masculino fresco o crioconservado precedentemente en las vías genitales de la mujer. Las formas de inseminación artificial más utilizadas son la inseminación intracervical, la inseminación intrauterina y la inseminación intraperitonal. Las técnicas de inseminación artificial pueden ser realizadas en forma homóloga con el semen del cónyuge, o en forma heteróloga, con donación del semen de un extraño a la pareja.La forma heteróloga de inseminación no es correcta porque en el caso el ser humano no vendría a la existencia como fruto del acto conyugal, del amor unitivo y procreativo de la pareja. La fecundación "in vitro" con transferencia embrionaria, se hace mediante la fecundación extracorporal en el laboratorio, se produce el embrión y según sus diversas fases de desarrollo se transfiere en puntos diversos de las vías genitales femeninas. Es reprobable pues es fecundación heteróloga. La procreación sería así como una producción de objetos, no de personas. El hijo nacería como "producto" de laboratorio y no como sumo regalo de amor del hombre y la mujer.

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