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domingo, 24 de julio de 2011

Cuidados paliativos en la Sagrada Escritura:



En el Antiguo Testamento aparece en el Qohelet (3,3) que hay un tiempo para vivir y otro para morir. Se habla de algo vital, en la vida hay tiempo para morir. En los Evangelios el Señor dice emplean el tiempo para morir bien : "De qué le sirve al hombre..." (Mt 16,26). Desea compañía al morir: en el Huerto dice a sus discípulos, "Quédense aquí..." (Mt 26,38). Pide "paliación" del dolor: "Padre, si es posible aleja de mí este cáliz..."(Mt 26,39). Enuncia la finalidad de la muerte y así de estos cuidados: "todo está consumado" (Jn 19,30). Indica la actitud que debe acompañar dichos cuidados: "Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu..."(Lc 23,46).  La concepción paulina de morir con Cristo, motivó en los primeros siglos de la Iglesia los cuidados necesarios para que los cristianos pudieran tener fuertemente esta experiencia pascual. Se proveía a que tuvieran la asistencia espiritual necesaria para este paso fundamental.. De aquí el mandato expreso de asistir a los moribundos e incurables. Cambio absoluto de concepción respecto a la mentalidad griega.

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